El concejal más joven del ayuntamiento de Zaragoza

Categoría : Movilidad juvenil

El concejal más joven del Ayuntamiento de Zaragoza en la anterior legislatura, Sebastián Contín, del Grupo Municipal del Partido Popular, nos recibe en su despacho para contarnos sus experiencias vividas como estudiante y para hablarnos de la importancia que, según él, tienen los idiomas y la posibilidad de formarse en el extranjero.

A los 18 años, en el año 94, comienzas tus estudios de Derecho en la Universidad de Zaragoza. Háblanos un poquito de esa etapa…

Pues, la verdad, es que llevé una vida universitaria bastante corriente. Vivía en casa de mis padres, iba a clase todos los días (era un chico aplicado), y pasaba apuntes a limpio y hacía presentaciones a otros compañeros para sacarme un dinerillo extra, jeje. Cuando estaba en 4º solicité una beca Erasmus para irme a Italia el último año de la licenciatura. Me la concedieron y me marché a Módena de donde ya volví con la carrera acabada.

Te fuiste de Erasmus, algo que recomiendan casi todos los que lo han hecho. ¿Qué nos puedes contar tú sobre aquella experiencia?

Fue un cambió drástico para mí. Puede sonar a tópico pero realmente lo fue. Yo nunca me había ido al extranjero a estudiar como se va ahora mucha gente en verano a Inglaterra o a Francia. Soy el mayor de seis hermanos y no pudo ser. Por eso, cuando llegué a Módena, una ciudad muy cara y aburrida, donde nada más llegar me metieron en una residencia llena de españoles y donde apenas podía practicar italiano me desilusioné tanto que decidí ponerle remedio de inmediato. Busqué a otros chavales en una situación parecida a la mía y junto con otro chico español y tres franceses nos alquilamos un piso compartido y aproveché el tirón que estaba teniendo la lengua castellana para ponerme a dar clases a gente que quería venirse a estudiar a España. El resultado final fue muy positivo. Volví a España con un nivel fantástico de italiano, y habiendo crecido mucho como persona.

En los últimos años, la importancia que se le da a saber hablar con fluidez otras lenguas es cada vez mayor. Nos acabas de decir que aprendiste italiano pero de eso hace ya 10 años… ¿Sigues manteniendo el buen nivel que adquiriste entonces? Y además de italiano, ¿hablas algún otro idioma?

Con respecto al italiano, la verdad es que el año anterior al erasmus lo estuve estudiando en una academia, lo que significa que tenía muy buena base en gramática y vocabulario pero me faltaba lo esencial para dominar cualquier idioma: ¡Practicarlo! Lo mismo me pasó con el inglés y con el francés, los había estudiado en el colegio y por mi cuenta durante la carrera pero hasta que no me fui al extranjero no tuve el nivel que es necesario para poder decir orgulloso que dominas un idioma. Y el truco para seguir manteniendo el nivel vuelve a ser la práctica. Si bien ya no puedo viajar a Italia, Francia… tanto como que me gustaría, lo que hago es ver películas en V.O. y mantener el contacto con las personas que allí conocí.

Sebastián ContínHemos quedado en que tras tu paso por Italia vuelves a Zaragoza licenciado. A partir de ahí, ¿que pasó?

Durante el curso que estuve en Módena solicité una beca de colaboración en Ibercaja que se ofrecía a estudiantes de últimos cursos. Me la conceden y tras terminar la beca un año después, me ofrecen quedarme en el departamento jurídico. Así que allí pasé cuatro años de mi vida, en los comencé estudios de doctorado y con la idea cada vez más clara de que quería irme fuera de España, al menos una temporada, empecé a estudiar en serio francés e inglés.

¿Y lo conseguiste? ¿Te marchaste al extranjero?

(risas) ¡Ya lo creo que me fui! Harto de la situación que estaba viviendo en mi trabajo, preparé las maletas y decidí tomarme un año sabático. Tenía dinero ahorrado y pude permitírmelo. Ahí comenzó una de las mejores etapas de mi vida: seis meses en París, dos en Londres, cuatro en Estrasburgo… Después volvería durante unos meses a Zaragoza y finalmente acabaría por irme a Brujas (Bélgica) a estudiar en el College of Europe, una de las mejores escuelas de postgrado que existe.

Nos das mucha envidia (de la sana) Sebastián. Ahora tienes 34 años, hace seis tú estabas recorriendo Europa gracias a tus ahorros y a becas concedidas por instituciones públicas y privadas. A pesar de la crisis y los recortes que se han llevado, ¿crees que eso sería posible hoy?

Totalmente. Las becas que conceden instituciones como el Gobierno de Aragón o entidades financieras como La Caixa o Ibercaja siguen funcionando. Quizá el número de demandantes de las mismas haya aumentado pero eso no tiene que importunarnos. Las oportunidades siguen estando ahí para quien es un buen estudiante y se esfuerza. ¿Qué es difícil? ¡Por supuesto! Pero también lo fue para los de mi generación. Quién algo quiere, algo le cuesta. En mi opinión el problema que tienen ahora muchos jóvenes es que no saben organizar sus prioridades. He oído muchísimos casos de gente conocida que han destinado su primer sueldo ¡para comprarse un coche a plazos! ¡Eso es una locura! ¡Mi primer coche me lo he comprado yo hace tan solo dos meses! Porque hasta ahora todo el dinero que iba consiguiendo ahorrar iba para la hipoteca y para mi formación. Ahí está el problema. Los jóvenes tienen (tenemos, que me gusta incluirme en ese grupo) que pensar a largo plazo y aprovechar que vivimos en un mundo globalizado y todas las puertas abiertas. Con esta situación que estamos viviendo en España, no entiendo como hay tanto chico o chica recién licenciado, con buen expediente e idiomas que está en paro o trabajando por una miseria. ¡Todos fuera! Animo a todas aquellas personas que en este momento se sienten infravaloradas en nuestro país a que prueben suerte fuera, porque estoy convencido de que, como me pasó a mí, crecerán personal y profesionalmente.

Muchas gracias Sebastián por compartir tus experiencias con nosotros, ojala muchos de nuestros lectores se sientan inspirados y motivados por tus consejos. Esperamos volver a reunirnos pronto contigo.

Muchas gracias a vosotros. Aquí me tenéis para lo que queráis.

Jóvenes que buscan su futuro

Categoría : Movilidad juvenil

Guillermo Yagüe. Alumno del Instituto Jerónimo Zurita, 2º E.S.O, 14 años

 
¿ Tienes la idea que en un futuro, cuando seas universitario, irte al Extranjero a estudiar?

Sí, conozco los viajes ERASMUS, y además estoy acostumbrado a los intercambios que organiza el instituto con otros países.

¿Algún estudio en particular?

Arquitectura

¿Por qué te planteas este viaje fuera de España?

Principalmente creo que me va a ser muy útil para trabajar. Me ayudará a tener un mejor Curriculum. Por lo que tengo entendido dominar un idioma es muy útil, y viajando al extranjero es la mejor forma de aprender un idioma.

¿Algún idioma en concreto? ¿Por qué?

Francés. Porque es el idioma que mejor manejo, tengo muy buenas notas. Además ya he viajado antes a Francia.

¿Me puedes explicar un poco mejor tu experiencia en el extranjero?

El instituto organiza intercambios con Francia, y este año es la segunda vez que lo hago. Primero vienen ellos a España, una semana. Y cuando pasan unos meses vamos nosotros, también una semana. Se alojan en nuestras casas y vienen con nosotros a clase. Y lo mismo cuando nosotros vamos allí. Este año vamos a Morlaás, que esta cerca de Po.

¿Con qué aspectos positivos y negativos te quedas de esta experiencia?

Lo mejor es el idioma, en pocos días aprendo como muchos meses estudiando en Zaragoza.

Lo peor, es la compañía ya que me tocó el año pasado una casa en la que no estaba especialmente bien. Para este año he pedido que me cambien de casa.
 

Miguel Martín. Informático, 26 años

 
Miguel, hablando un poco de ti…
Tengo 26 años, soy Ingeniero Superior en Informática y llevo tres años trabajando en la Unidad de Automatización de Bibliotecas de la Universidad de Zaragoza. Soy el interlocutor entre la UZ y el Ayuntamiento de Zaragoza en el Convenio para la administración de la Biblioteca del Agua. Además, administro y soy el responsable técnico del Repositorio Institucional Zaguan. Mi tiempo libre lo dedico a mis aficiones que son la fotografía y los deportes de motor.

Se podría decir que tu trabajo para la Biblioteca de la Universidad y los cursillos que das se sustentan por los fondos económicos de los que dispone la universidad de Zaragoza. ¿Cómo crees que está este tema? ¿Ves peligrar tu puesto de trabajo debido a los recortes de presupuesto a la Universidad?

Lo cierto es que la UZ, como casi todos los organismos públicos, ha sufrido importantes recortes en el presupuesto disponible. Yo soy personal interino y acabo de firmar la renovación de mi contrato (en principio por un año más). El principal problema de cara a afianzar mi situación laboral en la UZ es que, desde hace unos años, y por la coyuntura económica actual, no se convocan oposiciones para informáticos, pese a que las necesidades en este ámbito crecen cada día y los servicios informáticos de la UZ están saturados de trabajo. Sin embargo no puedo quejarme. Me consta que la situación laboral de muchos compañeros de carrera y oficio es más precaria e inestable que la mía. Me siento muy afortunado.

Nos has contado al principio de la entrevista que tus aficiones son la fotografía y el motor. Pero en realidad no son solo aficiones porque desde hace algún tiempo has comenzado ha trabajar para fotógrafo. ¿Nos contarías un poquito como surgió esto?

La verdad es que es una historia curiosa. La fotografía siempre me ha parecido una de las manifestaciones artísticas más enriquecedoras. Este fue uno de los motivos por los que realicé el Proyecto de Fin de Carrera en el GIGA (Grupo de Informática Gráfica Avanzada) sobre Fotografía Computacional. Aquí abordaba algunos aspectos muy técnicos de la fotografía y mi labor investigadora me permitió tener acceso a equipos fotográficos profesionales que yo, como particular, no podía costearme. Inicialmente utilicé el equipo para tomar fotografías y utilizarlas para apoyar mi investigación. Pero sentí que me faltaba algo, que no estaba sacando todo el potencial posible a aquél equipo… y aproveché la oportunidad para dar rienda suelta a mi faceta artística, descubriendo en la fotografía un hobby apasionante. Poco después adquirí mi primera réflex. Mi novia trabaja esporádicamente de modelo (para costearse los gastos de sus estudios en Arquitectura) y por ello he tenido la oportunidad de asistir a varias sesiones fotográficas de moda para diferentes medios. La primera fue todo un descubrimiento y pensé que mi carrera fotográfica se enfocaría en esa línea, que me apasionaba. Practicando, mis trabajos fotográficos se hicieron notar y la directora de la agencia Pasarella –agencia de modelos internacional con sede en Zaragoza- se puso en contacto conmigo para ofrecerme trabajo como fotógrafo. Ya llevo casi un año trabajando con ellos, aunque mi actividad fotográfica tenga que limitarse a mi tiempo libre.

¿Lo ves como una profesión de futuro?

No me lo planteo a corto plazo. Al menos, no en Zaragoza. El mercado de la moda en Aragón es muy limitado, máxime con la crisis económica que estamos sufriendo. Hay poco trabajo… y mucha competencia.

Volviendo al tema de la ingeniería y de tu trabajo en la universidad. Piensas en seguir formándote, quizá con un doctorado o master?

Espero que nunca llegue el día en que deje de aprender, pero a día de hoy no me planteo estudiar ningún master ni doctorado en la UZ. La utilidad del Doctorado para la vida laboral en la empresa privada es muy limitada. Para mi el Doctorado únicamente tiene sentido en caso de querer enfocar tu futuro profesional en la docencia e investigación. En España el presupuesto público destinado a la labor investigadora es muy limitado, y más en estos tiempos. Es una lástima, porque me consta que en otros países no es asi. En mis estancias en el extranjero (Alemania y Bosnia) he podido constatar que, incluso en países con economías menos favorecidas y contextos políticos complejos, como es el caso de Bosnia, se apuesta más por el I+D+I. Este es el principal motivo por el que muchos estudiantes españoles deciden emigrar a lugares donde su formación se valore más, y donde las posibilidades de progreso profesional son más prometedoras. De cualquier modo, no descarto mtricularme en alguno de los masteres que se imparten en la UZ en el futuro, cuando mi situación laboral y económica sea más estable.

Reconocerás Miguel, que tu caso es algo atípico. Se podría decir que eres todo lo contrario a un ni-ni. No es normal que ya teniendo un trabajo sacrifiques tu tiempo libre buscando otras formas de conseguir otros ingresos extras.

Los humanos nos crecemos ante la adversidad. Cuando la situación es dura, como lo es actualmente, hay que esforzarse más si cabe por afianzar el puesto laboral, seguir formándonos y ahorrar todo lo posible. Me sorprenden las estadísticas sobre la cantidad de jóvenes españoles que ni estudian, ni trabajan, ni tienen intención de ello. No doy crédito, la verdad. Desconozco cuáles son los motivos que pueden llevar a un joven a esta situación de falta de motivación generalizada: ¿quizás el creciente aumento del paro?¿las pocas expectativas de futuro?¿un concepto erróneo de la ‘sociedad del bienestar’?¿Qué está pasando? ¿Por qué deambulan de esta manera los que están llamados a construir el futuro? Los padres se lamentan, tiran la toalla y, en el peor de los casos, conceden a sus hijos cuanto piden. El problema es complejo y hay que abordar numerosos factores y contar con múltiples actores para analizarlo y buscarle una solución. En cualquier caso, la pregunta es inevitable: ¿Existe una crisis de valores en los jóvenes?

Agradecimientos:

Me gustaría finalizar la entrevista agradeciendo el apoyo que me ha prestado mi familia, la Universidad de Zaragoza –por la estupenda formación que he recibido y por darme un trabajo satisface mi vocación de servicio al usuario-, a Sandra, directora de Pasarella –por confiar en mi y valorar mi trabajo- y a quienes han sido y son partícipes de mi formación. Sin ellos no estaría aquí.

Para conocer y saber más cosas de Miguel: www.leccionespracticas.com o www.miguelmartin.com

edu montijanoEduardo Montijano. Informático, 26 años

 
Edu, háblanos un poquito de ti….

Soy un ingeniero informático de 26 años nacido aquí, en Zaragoza. Terminé los estudios de Ingeniería Informática hace tres años y actualmente me encuentro realizando mis estudios de doctorado, también en ingeniería informática, en temas de robótica y visión por computador.
El doctorado lo financio con una beca de investigación FPU concedida por el MEC. Estás becas tienen una duración de cuatro años y la verdad es que ofrecen posibilidades muy interesantes, como desplazarte cada año durante un periodo de tiempo a otras universidades de todo el mundo a trabajar con los mejores profesionales en tu campo de investigación.

EEUU, Suecia… Suena muy interesante…

La verdad es que sí que lo es. Actualmente me encuentro en Estocolmo, en el KTH, colaborando con un profesor dentro del departamento de matemáticas. Estaré por aquí hasta un poco antes de navidades y luego volveré a Zaragoza. En enero tendré la oportunidad de solicitar otra ayuda para visitar otra universidad durante el 2011. Cuando llegue el momento, mi director de tesis y yo decidiremos qué sitio puede ser el más interesante para mi formación y contactaremos con las personas adecuadas para ver si es posible realizar la estancia.

El hilo conductor de tu vida profesional y académica se rige por las becas concedidas a la investigación. ¿Cómo crees que está este tema en España?

Existe una gran variedad de becas que permiten a los recién licenciados comenzar sus estudios de doctorado, FPU, FPI, DGA, etc. Sin embargo, la cantidad de becas que se conceden en cada caso es, en mi opinión, escasa. Esto hace que haya excesiva competitividad, y muchos jóvenes con ambición y talento no puedan realizar los estudios de doctorado por falta de financiación.
En cuanto a las características de estas becas, en algunos aspectos en España están claramente por delante de becas similares concedidas por otros países. Un claro ejemplo es el tema de la movilidad. Tener la posibilidad de desplazarse a otras universidades a trabajar con investigadores de todo el mundo es muy enriquecedor para la formación de un joven investigador. Por otra parte, también existen otros apartados en los que las becas en España están por detrás de la mayoría de países. La dotación económica es claramente inferior a la de otros estudiantes que he conocido en mis viajes y que se encuentran en la misma situación que yo. Esta diferencia se ha visto agravada con el recorte de los salarios a los funcionarios de este año. Yo pensaba que a los becarios no nos afectaría pero la bajada realizada por el gobierno ha sido sustancial. El segundo problema que veo es la incertidumbre que hay una vez que los cuatro años de beca se terminan. No existe la posibilidad de continuar como investigador a menos que consigas una plaza de profesor, cosa que actualmente está muy complicada.

Para poder desenvolverte con soltura en EEUU, Suecia… el inglés es más que necesario, es vital. ¿Cómo lo aprendiste?

Desde muy pequeño mis padres me apuntaron a clases extraescolares de inglés. Más tarde en el colegio empezamos a estudiar inglés como asignatura obligatoria y luego en la adolescencia también estuve tres veranos en Inglaterra viviendo con una familia inglesa.

Para carreras técnicas donde si no sabes inglés no puede ni siquiera “entender el manual de instrucciones”, ¿crees que en la educación básica o secundaria se enseña lo suficiente para prepararte para la universidad y la posterior vida laboral?

Yo creo que en el colegio hay tiempo más que suficiente para enseñar a los chavales a hablar inglés con soltura. En mi opinión el problema está en que se hace mucho énfasis en la gramática del idioma y muy poco en practicarlo. La gramática es fácil de olvidar con el paso del tiempo, pero si te acostumbras a tener el inglés como un elemento habitual en tu vida cotidiana, luego te resulta de lo más natural usarlo. Por ejemplo, ver películas en versión original o leer libros en inglés son dos actividades que me han ayudado un montón a mejorar mi dominio del inglés y que en el colegio casi nunca hacíamos.

Desde tu experiencia en el extranjero. ¿Cómo crees que nos valoran a los españoles profesionalmente?

Personalmente, en todos los sitios en los que he estado me he sentido valorado y querido por la gente. El carácter abierto de los españoles es una cualidad valorada fuera de nuestro país, independientemente del trabajo que desempeñemos. Naturalmente, esto va más con la persona que con la nacionalidad y no se puede generalizar, pero yo siempre que he dicho que soy español la gente se lo ha tomado como algo bueno.

Cuando acabes con tu doctorado ¿Cuál es tu intención? ¿Volver a España? ¿Quedarte fuera?

A mí me gustaría seguir trabajando en la Universidad de Zaragoza en el Grupo de Robótica Percepción y Tiempo Real como profesor e investigador. El ambiente en el grupo es estupendo y toda la gente me cae genial. Soy consciente de que actualmente esto es algo muy difícil, así que tampoco descarto la idea de irme al extranjero un año o dos con una beca post-doctoral y luego ya vería que hago.

¿Crees posible encontrar un trabajo en España acorde tanto en responsabilidad como en salario a tu formación y al esfuerzo, tiempo y dinero que tu y tu familia habéis invertido en ella?

Me da la sensación de que en España, fuera del ámbito académico, el grado de doctor no está muy valorado. Muchas empresas consideran más beneficioso tener a un trabajador cuatro años dentro de la empresa que financiarle unos estudios de doctorado. De todas formas este es un tema al que tampoco puedo contestar con seguridad porque de momento no he tenido que salir al mercado a buscar trabajo como doctor. Espero estar equivocado cuando llegue el momento de hacerlo.

Esther LorbésEsther Lorbés, voluntaria de la Asociación Guías de Aragón, trabaja en una ludoteca municipal y es opositora.

 
En qué trabajas y a qué te preparas la oposición

Trabajo como educadora social en una ludoteca municipal del centro de Zaragoza, y me estoy preparando por segunda vez a las oposiciones de magisterio en la especialidad de pedagogía terapéutica (educación especial).

¿Cuánto tiempo dedicas a realizar cada una de las dos cosas?

Trabajo en la ludoteca a media jornada, de martes a sábados, y una o dos mañanas entre semana también hago apoyos en otra ludoteca del distrito univesidad. Trabajo por las tardes, y los sábado mañana y tarde.

Para estudiar las oposiciones, dedico los lunes por la mañana que es cuando acudo a una academia, y los lunes por la tarde y las mañanas entre semana, siempre que puedo voy, a la biblioteca a estudiar. No dedico unas horas exactas cada día (aunque debería), porque también tengo que reservar algo de tiempo a realizar cursos (que luego me darán puntos en las oposiciones), y además estoy independizada y la limpieza, el hacer comidas, fregar, etc. también te quita tiempo. Junto a esto, formo parte de un grupo de tiempo libre, y aunque este año me he desvinculado más por el tema de las oposiciones, es algo que me gusta e intento ayudar en lo que puedo.

¿Es una situación complicada, fácil de mantener?

Realmente es una situación algo difícil, te tienes que organizar todo muy bien. Hay veces que en el trabajo hay que hacer horas extras para programaciones, evaluaciones,… y tengo que sacar tiempo de las mañanas, por lo que es un tiempo que dejo de estudiar. Este año estoy notando mucho la independencia, y se me hace más complicado. Hace dos años que me presente por primera vez, también estaba trabajando, pero aún no estaba independizada, y la verdad es que podía dedicar más tiempo a estudiar, porque aunque si que ayudaba a mis padres en lo que podía, si algún día no podía no pasaba nada. Pero ahora si no frego los platos, no limpio de vez en cuando, pongo la lavadora, voy a comprar,… no lo van a hacer por mi, y aunque tengo pareja, no es cuestión de cargarle todo a él, porque él también tiene cosas que hacer, y nos tenemos que repartir el trabajo.

También hay que decir que cuando te pones a estudiar las oposiciones, si te pones en serio tus relaciones sociales disminuyen, ya sea porque estas siempre estudiando metido en la biblioteca, ya sea porque acabas el día tan cansada física y mentalmente, que en vez de quedar con los amigos lo único que te apetece es echarte a dormir, y esta situación a veces se hace difícil.

¿Tienes facilidades en el trabajo, o algún tipo de ayuda institucional para poder realizar las dos cosas?

En el trabajo tengo muchas facilidades, la verdad es que en este aspecto estoy muy contenta. Comprenden lo que hacemos y no nos ponen trabas.
En cuanto a ayudas institucionales yo no conozco ninguna. Para poder pagar la academia lo único que he hecho es ahorrar de año en año, no queda otra que trabajar.

¿Tus oposiciones están relacionadas con tu trabajo?

Depende de cómo se mire. En la ludoteca educamos en el tiempo libre a través del juego, hago programaciones, evaluaciones, trabajo con algún niño con necesidades específicas de apoyo educativo, ACNEEs, etc que me sirven de experiencia y a través de los que he aprendido mucho. Cuando trabaje en un cole, haré cosas parecidas, y lo que estoy estudiando en cierta manera también me ha ayudado a mejorar mi trabajo en la ludoteca.
Desde otro punto de vista, las oposiciones que estoy estudiando no me sirven para trabajar como educadora social (que es mi trabajo actual) a nivel de funcionariado. Existen otras oposiciones que son específicas de educadores sociales.

¿Se valora adecuadamente tu esfuerzo?

Rotundamente no. Las oposiciones que me preparo son concurso-oposición, es decir, que hay una parte que es la nota que saques en el examen, y otra parte que son los méritos: puntos que te dan por hacer cursos (en los que pagas para que te den el título, porque en la mayoría no se aprende mucho), por haber trabajado en colegios, por la nota media del expediente académico, etc. Y una vez hayas hecho todo entras en listas. A partir de estas listas empiezan a llamar para hacer sustituciones, y puede ser que una persona que ha sacado menos nota que tú en el examen esté por delante tuyo en las listas porque haya hecho algún curso más que tú, que es lo que me pasó a mi. También ha habido casos de sacar 10 en el examen y no obtener plaza por que le faltaba algún punto por cursos, o como guardan la nota de una convocatoria a la siguiente, no presentarse un año, y empezar a hacer sustituciones antes que alguien que se ha estado esforzando todo el año para aprobar la oposición,… No me parece justa la forma de valorar unas cosas y otras y creo que debería cambiar.

En cuanto a la experiencia profesional, creo que tampoco está bien valorada, porque considero que el trabajo que estoy realizando ahora está bastante relacionado con el trabajo que realizaré en un futuro si acabo siendo profesora. Como he dicho antes realizo programaciones, evaluaciones, seguimiento de niños con necesidades especiales, asesoramiento a padres, etc… funciones que también tendré que realizar en el colegio, y sin embargo esta experiencia no me cuenta para nada en las oposiciones, por el simple hecho de que en mi contrato no pone que soy maestra. Sin embargo por haber trabajado un solo día, sin más experiencia que un día, en un centro escolar, ya dan puntos por méritos.

franchoFrancho. Filósofo, 22 años.

 
¿Cómo te preparaste el viaje y a dónde te has sido?

El viaje lo preparé a Edimburgo (Escocia, Reino Unido). Tenia dinero ahorrado y mi madre estaba comprometida a prestarme si fuera necesario. Aun sin ser necesario me prestó de todos modos.

Mi preparación fue mentalizarme y poco más: quería irme a la aventura y a pesar de las constantes preguntas de la gente de si tenia piso, trabajo o había encontrado algo desde España, la verdad es que tampoco busqué con mucho interés. Cuando llegas aquí te das cuenta de que no sirve de mucho buscar desde casa aun estando en la era de Internet. Me fuí con el alojamiento pagado para una semana en un Bed&Breakfast (una especie de Hostal). Eso es todo lo que preparé.

¿Cuál es tu motivación para irte al extranjero a trabajar?

La evidente falta de expectativas a corto plazo en lo que respecta a una emancipación llevada a cabo teniendo en cuenta al menos un porcentaje mínimo de mi formación, capacidades y ambiciones generó en mí un vértigo existencial: El tiempo estaba paralizado de modo que no se podía perder, para trabajar de lo mío tenia que opositar, pero no quería seguir estudiando sin incentivos, lo cual es agotador. De modo que decidí pasar un año en el extranjero, para vivir independiente al menos un tiempo y ya que iba a trabajar de algo de muy baja cualificación, lo haría aprendiendo inglés a la vez. El inglés no es muy útil en mi carrera pero sí para mi vida personal ya que es el nuevo latín.

¿Estás cumpliendo las expectativas que te planteaste?

Sí, encontré trabajo y estoy muy tranquilo. Además he puesto en práctica mi inglés. No tengo un nivel muy alto, pero puedo discutir de cosas que me interesan y entablar conversación sin problemas.

¿Tuviste algún apoyo de la administración?

De la española no, aunque busqué becas del ministerio de asuntos exteriores y páginas de información europeas, pero las Europeas están diseñadas para niveles de idioma suficientemente altos para explotar tu cualificación.
Sí de la de Reino Unido. En sus oficinas de empleo me corrigieron el Currículum Vitae y me dieron toda la información que necesitara, además de proporcionarme ordenadores y teléfono gratuito para llamar y dejarme imprimir Currículums.

¿Qué mejorarías de esta experiencia? ¿Lo recomiendas? 

Lo que mejoraría es que no hubiera tantos españoles, la presencia española en todo Reino Unido es tan grande que es muy dificil escapar de ella. Actualmente hay un flujo constante de españoles que vienen y van, todos con la misma razón: El idioma. Es más, así como la generalización de los estudios superiores es uno de los causantes (y sólo uno de muchos) de que se devalúe la formación superior, ahoa va a pasar lo mismo con haber pasado una estancia en el extranjero: Antes era un factor discriminador de actitudes y habilidades, ahora está generalizado y lo que se generaliza suele provocar que muchos lo devalúen. Es muy sencillo, si un Bar con frecuentes Erasmus busca un camarero, antes encontrarían alguno que hubiese pasado una estancia en el extranjero y seguramente lo cogerían por eso. Hoy se presentarían 20 Currícula con estancias en el extranjero: Ya no será un factor determinante sino un requisito. Y esto pasará con todo lo que sea competitivo.

En definitiva, creo que la juventud española está demostrando una auténtica disposición a adquirir lo que se le diga hace falta para optar a una vida plena (estudios, idomas, etc.) pero se crea una escalada de extrema competitividad en todo, de modo que la competitividad no es la solución, sino el problema…¿Os suena de algo lo del “trabajo en equipo”?

¡Un saludo de un español más en Escocia!

aiesec

Hablamos con AIESEC, entidad miembro del Consejo que trabaja en el día a día de los estudiantes jóvenes que tienen inquietudes para irse a estudiar y/o hacer prácticas en el extranjero.

 
¿Cuál es (un resumen de) vuestro trabajo en AIESEC?

El funcionamiento de nuestro comité local es similar al de una empresa, hay diferentes departamentos desde finanzas hasta comunicación. Cada miembro colabora y toma responsabilidades en uno determinado. Por ejemplo dentro del departamento de comunicación se desarrollan campañas publicitarias, se trabaja el contacto con los medios de comunicación etc.

¿Qué tipo de jóvenes utilizan vuestros servicios?

Jóvenes con inquietudes que les gusta lo internacional. Que quieren llevar a la práctica aquellos conocimientos que adquieren en la universidad.

¿Cuál creéis que son las motivaciones para irse al extranjero, aparte del idioma?

Desarrollo tanto profesional como personal. El hecho de irte al extranjero hace que aumentes tu visión, que pienses mas globalmente y no tan localmente. Es una experiencia realmente enriquecedora.

¿Existe en otros países un servicio similar a los que se pueden dar en España? 

AIESEC es la red global de jóvenes universitarios y recién graduados más grande del mundo, que está presente en más de 100 países. En España cuenta con 11 oficinas locales en 7 comunidades autónomas distintas. En otros países del mundo AIESEC goza de gran prestigio y de un mayor apoyo.

¿Existe apoyo Institucional para este tipo de actividades?
Sí que existe un apoyo institucional a través de subvenciones por parte del gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza, pero como en muchas asociaciones se han recortado a causa de la crisis.

En continuo movimiento

Categoría : Movilidad juvenil

Los jóvenes vivimos en una continua situación de incertidumbre, no sabemos que será de nuestro futuro, no sabemos si algún día tendremos un trabajo estable, no sabemos si algún día podremos emanciparnos de la casa de nuestros padres, no sabemos si algún día podremos jubilarnos, no sabemos si algún día podremos alcanzar o rozar la felicidad. Y eso que constantemente nos dicen y nos repiten “que somos la generación más preparada de la historia de la humanidad”. ¿Para qué nos sirve?…

Ante esta situación no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando a que nuestros padres, nuestros políticos o en definitiva los adultos, seáis siempre los que nos saquéis las castañas del fuego. Queremos ser nosotros mismos los que nos hagamos responsables de nuestro futuro, por ello estamos dispuestos a movernos, a ir al extranjero a trabajar, a estudiar, a aprender un idioma o simplemente a vivir una experiencia única que nos ayude a desarrollar y mejorar nuestras cualidades personales y profesionales.

Somos la generación de la LOGSE y de los comienzo del Plan Bolonia. Hemos crecido junto al televisor, mientras nuestros dos padres tenían que trabajar para que nosotros pudiéramos dedicarnos en exclusiva a estudiar. Hemos cambiado la calle y el parque, por la play y la nintendo. Hemos crecido en las asociaciones de tiempo libre, hemos participado para cambiar nuestra realidad, nuestro entorno, en definitiva nuestro futuro… haciéndolo desde diferentes perspectivas: la solidaridad, la cooperación, la política, el voluntariado, la investigación, el sindicalismo, la educación… Hemos sido los primeros en indignarnos un 15-M y en acampar para decir que ¡ya está bien!, que en definitiva no queremos seguir viviendo en esa incertidumbre, queremos que la cosa cambie a mejor, queremos ser parte de ese cambio social y queremos ser sujetos activos y protagonistas del desarrollo de nuestra ciudad.

Los jóvenes seguiremos en movimiento, porque queremos movernos, y porque queremos poner una semilla para que todos juntos rememos en la misma dirección, en la dirección el cambio. Queremos trabajar, independizarnos, estudiar, conocer el mundo, cambiarlo y participar. Somos ciudadanos y como tales conscientes de nuestros derechos y obligaciones. No podéis olvidar nuestra forma de ser y de actuar no es más que un reflejo de cómo sois y como actuáis los adultos, lo único que hacemos es copiar vuestro modelo y adaptarlo a nuestra realidad cotidiana. Quizás no somos los culpables, sino simplemente victimas del sistema, de este sistema que queremos cambiar, pero del que en el día a día nos dejamos llevar por sus comodidades. Aunque nos cuesta intentamos huir del individualismo, pero es un poso muy profundo que nos ha quedado de nuestro paso por el sistema educativo.

juventud en movimientoSomos conscientes de que el futuro que nos espera, dependerá únicamente del presente que construyamos entre todos. Aún estamos a tiempo de cambiarlo… ¿lo hacemos?…