Nos vamos con Carlos de campamento

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

Carlos Remón, joven zaragozano de 19 años, monitor de tiempo libre, voluntario de la Asociación Aguazella, estudiante de magisterio infantil quiere compartir con nosotros su experiencia personal.

¿Qué es la Asociación Juvenil Aguazella?

Aguazella es una asociación juvenil sin ánimo de lucro con sede en la parroquia de San Valero de Zaragoza, fue fundada en 1991 aunque su labor se remonta a 1987 a través de la anterior denominación “Club San Valero”. Esta asociación se creo como respuesta a las necesidades generadas por nuestra sociedad a los jóvenes y niños, desde entonces Aguazella ha desarrollado sus actividades sin interrupciones durante estos años y ya son más de 1.300 socios los que han pasado por ella.

Aguazella fue fundada gracias a las inquietudes, ilusiones y trabajo de jóvenes voluntarios. El trabajo no ha sido fácil durante todos estos años pero este trabajo e ilusión siguen presentes hoy en la asociación, y así generación tras generación hoy en día sigue realizando sus actividades dirigida por los jóvenes que un día empezaron como niños.

Su objetivo es por un lado educar cristiana y humanamente a niños mediante el tiempo libre, combinando de una manera amena y divertida, la educación en estos valores con los juegos y actividades que tanto gustan a los chavales. Por otro lado fue fundada para que los jóvenes pudieran crecer como personas en su fe mediante distintos apostolados.

De esta manera no solo se pretende divertir o educar a chavales, sino que el objetivo llega mucho más allá. Se trata de que los niños tengan un lugar donde conocer a gente nueva y estrechar lazos de amistad, convivencia, tolerancia…, se trata de que aprendan a crecer como cristianos y personas en un ambiente de amistad y alegría, en definitiva se trata de “hacer buenas personas”.

Carlos Remón¿Cómo empezaste a formar parte de la Asociación Aguazella?.

Comencé a formar parte a partir de que mis padres se informaron, cuando yo iba a la catequesis, de que había una asociación a la que podía ir los fines de semana para realizar diferentes actividades con otros niños y conocer gente nueva.

¿Qué pensante cuando te ofrecieron ser monitor de tiempo libre?.

Al principio no me lo esperaba porque llevaba un año sin apenas y acudir pero me lo ofrecieron supongo que por llevar desde los 9 años yendo y ya conocía como iba un poco todo…Y aunque al principio no lo tenía muy claro decidí probar la experiencia y la verdad es que no me arrepiento.

¿Qué recuerdos guardas del cursillo de formación?. En tu trabajo diario con los chavales, ¿te resulta útil lo aprendido?.

El cursillo de monitor lo realicé este año y la verdad que me lo pase genial, lo hice en YMCA y era un cursillo intensivo que trataba de un fin de semana sin otro en el que aprendí muchas cosas como juegos y temas para tratar con los chavales que luego intenté poner en práctica en los campamentos de este verano.

¿Cómo ves a los nuevos chavales que pasan por vuestra asociación?.

Los veo animados, con voluntad de tener otro tipo de ocio y de pasarlo bien con más gente. Se les ve metidos en las actividades que les preparamos aunque a veces necesiten de un empujón.

¿Crees que los jóvenes nos implicamos en cambiar el mundo?.

Creo que la sociedad en la que vivimos necesita más movimiento, más acción y más reivindicación. El asociacionismo nos lleva a la acción y consigue cambiar el mundo de mucha gente para mejor. Pero sí de verdad hemos de cambiar el mundo, haría falta más conciencia y más compromiso, tanto nuestro como el que pudiéramos sacar de las instituciones y la sociedad en general. Y hemos de luchar por lo primero y por lo segundo.

Y por último, como nos acabas de conocer, ¿qué piensas del Consejo de la Juventud de Zaragoza?

En mi opinión aunque no lo conozco apenas, es un organismo que intenta pronunciarse en todos aquellos temas que afecten a nosotros los jóvenes, proponiendo soluciones y alternativas a los problemas que puedan suscitarse. Aunque por otro lado puede dar más, una herramienta a potenciar de comunicación y ayuda desde la que podrían salir más iniciativas para conseguir cambiar el mundo, como hemos hablado.

¡Los educadores de tiempo libre molamos!

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

MOLA

  • Poder ser un agente de desarrollo de tu entorno.
  • Lo que aprendes.
  • La posibilidad de cambiar y mejorar la vida de otras personas.
  • Lo bien que te sientes.
  • Te diviertes mucho en las actividades que preparas.
  • Capacidad de crear y ayudar.
  • Un espacio para crecer.
  • Conocer gente.
  • Vivir experiencias irrepetibles y únicas.
  • Quitarle el valor al dinero.
  • Fomentar el trueque.
  • Capacidad de Empatía.
  • La satisfacción de que una actividad ha salido bien.

educadores de tiempo libre

educadores de tiempo libre

NO MOLA

  • Poco reconocimiento social del esfuerzo y el tiempo invertido.
  • Falta de responsabilidad.
  • Falta de continuidad.
  • Que se abuse de los voluntarios.
  • Falta de claridad.
  • El esfuerzo y el tiempo que pierdes sin recibir nada a cambio.
  • Falta de espacios.
  • Falta de formación.

Consumimos el ocio

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

Vivimos en la cultura del ocio y del tiempo libre, pero nuestra cultura actual, también es la del consumo. Son dos conceptos íntimamente ligados, ya que el momento en que más se consume es durante el tiempo de ocio, es decir fines de semana y vacaciones y cada vez hay más tendencia a tener momentos de tiempo libre para que se pueda consumir más. Se crean grandes centros comerciales, donde la oferta de ocio y compras se entremezcla. Con esto podemos ver claramente, como hay una completa identificación, entre lo que es comprar (consumir) y pasar el tiempo libre. Las familias con niños pequeños y sobre todo los adolescentes, hacen un uso mayoritario de estos centros.

consumo responsableCuando hablamos de tiempo libre es inevitable hablar de consumo, porque aunque podemos buscar formas de ocio sin consumo, la mayoría de las ocasiones, ambos aspectos están ligados. Nos podemos dar cuenta de que actualmente vivimos en una sociedad altamente consumista, donde cada vez más se incita a dicho consumo, cuando por ejemplo los grandes centros comerciales abren al público días festivos por excelencia, como los domingos, ofreciendo más tiempo para consumir.

El tiempo libre podemos utilizarlo para estar con amigos o familiares, recrearnos en actividades de creatividad con las que disfrutemos, ayudar a los demás altruistamente, formarnos en algún aspecto que nos interese, conocer mejor nuestro entorno o simplemente relajarnos sin movernos del sofá leyendo un libro y evadirnos de nuestras tensiones diarias. Y aunque parece inevitable relacionar los dos conceptos que venimos nombrando “ocio y consumo”, si es posible concienciarnos de la posibilidad de realizar un consumo responsable.
 

CONSUMO RESPONSABLE

 
Últimamente oímos mucho esto del “consumo responsable”, pero ¿sabemos que es realmente? Podríamos decir que hacemos un consumo responsable cuando nuestros hábitos de consumo se ajustan a las necesidades reales y optamos en el mercado por opciones que favorezcan la conservación del medio ambiente y la igualdad social. Así, deberíamos elegir entre las opciones que tenemos en el mercado, aquella que menos repercusiones negativas tenga.

Consejos para ser consecuentes con el consumo responsable:

1. Cuando vayas a comprar algo, piensa si realmente lo necesitas o te dejas llevar por la publicidad y la moda
2. Busca información sobre como se ha fabricado, si ha producido con ello un daño en el medio ambiente o una injusticia social en su fabricación
3. El producto que piensas comprar ¿generará mucha basura o residuos? Plantéate el comprarlo si es así.
4. Utiliza bolsas de tela o similares cuando vayas a comprar y rechaza el uso de las de plástico. En general sería conveniente no abusar de los productos de usar y tirar, ya que generar gran cantidad de basura, es mejor utilizar envases reutilizables.
 

JÓVENES Y CONSUMO

 
Destaca el hecho de que los jóvenes somos la cuarta parte de la población. Ello no sólo es importante por el número de potenciales consumidores, sino también porque implica otro punto de vista ante el consumo, otras pautas de conducta con respecto al resto de la población. El Instituto Nacional de Consumo ha elaborado un estudio sobre este tema, sobretodo con la intención de diseñar las actuaciones posibles desde la Administración para ayudarnos a los jóvenes a saber consumir.

educación en el timepo libreTenemos que tener en cuenta que no hay un tipo único de joven consumidor, depende, del nivel económico, del social, del nivel cultural, etc. El 25% de los jóvenes declara que lo que más les gusta es salir con los amigos, en consecuencia, el consumo juvenil está determinado por el control que ejerce el grupo y, a su vez, por la publicidad. Ésta crea señas de identidad con la que los jóvenes reforzamos nuestra pertenencia al grupo y las diferencias con los adultos.

El valor que proporciona determinada marca de un producto, es el derecho de admisión. Además, estas señas de identidad incluyen determinados comportamientos, como las actividades de fin de semana; gustos, como preferencia por un determinado tipo de música; valores, bienes y marcas. Si estos no se ven cubiertos, nos producen insatisfacción.
 

¿QUÉ PODEMOS HACER?

 
En la actualidad, el consumo propiamente juvenil responde a la necesidad de disponer de espacios propios. La mayoría de los jóvenes se tienen que reunir fuera de casa: bares, pubs,…

• Es conveniente fortalecer la capacidad de toma de decisiones, de forma autónoma y responsable, además de mejorar los recursos y habilidades de los jóvenes para afrontar las situaciones de riesgo en el tiempo de ocio, principalmente durante el ocio “nocturno”, que podemos considerar sería el mayor problema.
• Reflexionar sobre la actual sociedad de consumo y la importancia de educar para un mundo global.
• Adquirir conceptos y conocimientos sobre publicidad y consumo y ser conscientes de la publicidad que nos invade constantemente para aprender a ser objetivos.
• Conocer nuestros derechos básicos como consumidores en los actos de compra o contratación de servicios.

Educando en el tiempo libre

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

Varias son las motivaciones que tienen los jóvenes para formarse como monitores de Tiempo Libre, años atrás, quien se formaba como monitor solía tener un recorrido en el ámbito del tiempo libre que incluía voluntariado, vocación, experiencia e ilusión que llevaban a los jóvenes a obtener dicha cualificación para poder hacer aquello que tantas veces habían visto de mano de sus monitores, animadores… Este perfil se sigue manteniendo si bien ahora el porcentaje de quienes tienen este tipo de motivaciones se ha reducido drásticamente dando paso a otro tipo de perfiles en los grupos de Monitor de Tiempo Libre.

A día de hoy, por diversas causas que podríamos enumerar, las principales motivaciones para hacer el curso ya no tienen tanto que ver con el altruismo de antaño y son principalmente dos, una muy principal que destaca por encima de todas las demás, la formación para la búsqueda de empleo, muchos de aquellos que realizan el curso tienen como principal objetivo o ampliar su currículum o abrirse nuevas posibilidades de empleo que el carné de monitor les otorga; otra de las grandes motivaciones actualmente es el acumular puntos a la hora de hacer oposiciones o créditos de libre elección para las carreras universitarias.

Las motivaciones son particulares y personales, si bien estas son las principales con las que nos encontramos cuando consultamos a quienes vienen a formarse en las Escuelas de Tiempo libre hoy en día.

¿Cuales son los mayores retos a los que se enfrenta la educación en el Tiempo Libre?

  • En esta época de incertidumbre económica en la que nos encontramos, resurge con fuerza la idea de que una buena formación consigue dotar a la persona de mejores posibilidades a la hora de encontrar y conservar un puesto de trabajo, si bien el verdadero reto puede ser que se tome en serio y se tenga en cuenta a los monitores como profesionales formados y cualificados.
  • La importancia que tiene la titulación y la responsabilidad.
  • Conseguir que padres y familiares se impliquen en la educación de sus hijos.

El futuro de las Escuelas de Tiempo Libre

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

Antes de la democracia, y por lo tanto antes de que los jóvenes de hoy hubiéramos nacido, ya existían Escuelas de Tiempo Libre. Sin ningún apoyo público, contando únicamente con la labor de sus voluntarios, que ponían su conocimiento y experiencia al servicio de una nueva generación de jóvenes. En algunos casos no sólo no recibían ayudas, sino que tenían que trabajar en la clandestinidad. Recordemos, sin ir más lejos, que los scouts formaban un movimiento proscrito durante el franquismo.

El comienzo de la Comunidad Autónoma, de 1983 en adelante, fue una época de grandes pactos, por lo que nos cuentan. Los políticos y la sociedad civil trabajaron juntos, mejor o peor, para organizar el movimiento asociativo y su relación con la Administración. Nacieron, sin ir más lejos, los Consejos de la Juventud. Las asociaciones anhelaban ser escuchadas y los políticos necesitaban apoyarse en los movimientos cívicos, porque era imposible construir una sociedad democrática y moderna de otra manera.

En el tema que nos ocupa, el de las Escuelas de Tiempo Libre, la colaboración fue provechosa. Las Escuelas se pusieron de acuerdo en el programa de los dos cursos oficiales (Monitor y Director), aceptando que fuera la DGA quien expidiera los títulos y, por lo tanto, que pudiera inspeccionar y supervisar los cursos. El trato parece razonable: los voluntarios podían titularse en cualquier escuela sabiendo que su formación tendría un reconocimiento oficial.

Escuelas de tiempo libreEl modelo funcionó bien durante algunos años, pero pronto se plantearon dos problemas. Por un lado, cada Comunidad Autónoma reconoce sus propios títulos, por lo que nos encontramos con que, por ejemplo, una monitora titulada en Aragón no puede participar en un campamento en Castilla y León. Por otra parte, empezaron a surgir puestos de trabajo remunerados para monitores: campamentos gestionados por empresas, ludotecas, centros de tiempo libre, comedores escolares… Al mismo tiempo, como era de imaginar, surgieron escuelas movidas por intereses económicos, aprovechando la demanda de títulos por parte de personas que querían trabajar como monitoras.

Podemos creer y creemos que un campamento conducido por voluntarios es una experiencia mucho más valiosa para los chavales que uno gestionado por una empresa. Pero tenemos que aceptar que también es legítimo que un joven quiera ganarse la vida haciendo lo que le gusta. El modelo voluntario y el profesional no tienen más remedio que convivir.

Muchas Escuelas lo entiendieron así y, especialmente a través de la CETLA (Coordinadora de Escuelas de Animación en el Tiempo Libre de Aragón), comenzaron a negociar con el Gobierno para hacer frente a los dos problemas que hemos mencionado antes: la homologación de títulos en todo el Estado y la convivencia de voluntarios y profesionales.

Sin embargo, los tiempos han cambiado. Si en 1985 la negociación fue fácil y satisfactoria, ahora llevamos quince años con el problema enquistado. La Comunidad Autónoma ha crecido hasta el punto de parecer una maquinaria pesada, torpe e insensible. Ya no necesitan a la sociedad civil; algunos creen que pueden mantener el llamado Estado de bienestar a golpe de talonario y subcontrata.

Las Escuelas, como muchos otros movimientos asociativos, tienen motivos para sentirse traicionadas. En 1985 tendieron la mano a los políticos para ayudarles a poner su ladrillito en el edificio de la sociedad democrática. Poco sospechaban que el mismo ladrillito podría servir para construir su propia tumba. En 2011 los políticos ya no necesitan trabajar con las Escuelas, así que las ignoran.

educación en el tiempo libre¿Cuál es la situación ahora? Está a punto de publicarse un decreto, a nivel estatal, que regulará las cualificaciones profesionales de Monitor y Director de Tiempo Libre. No aparecen en los borradores las palabras “voluntariado” o “asociacionismo”. Ni una sola vez. Se imponen para las Escuelas requisitos absurdos, como aulas desproporcionadamente grandes y profesores universitarios. A cambio, desaparecen otras obligaciones que eran de puro sentido común, como las prácticas obligatorias o la necesidad de tener experiencia como monitor para acceder al título de director. Incluso las escuelas que consigan adaptarse, quedarán totalmente desvirtuadas, convertidas en academias. ¿Esto es lo que la Administración entiende por reconocimiento de la educación no formal? Si el camino para reconocerla es convertirla en formal y reglada, preferimos quedarnos como estamos. O como antes de 1983.

Con vuestro permiso, vamos a ponernos un poco filosóficos. En los últimos años estamos sacrificando los pocos modelos que nos quedan de colaboración entre entidades sociales y Administración por un modelo más frío basado en la contratación pública. El Ayuntamiento y la DGA no valoran el enorme valor añadido que ofrecen las organizaciones sociales. A cambio, se aplican los criterios fríos del concurso público y el mejor postor. Lo sufrimos con el fin de los convenios del Ayuntamiento; volvimos a verlo con los concursos de Centros de Tiempo Libre, que acabaron de un plumazo con uno de los proyectos educativos más solventes que hemos conocido, el de Gusantina. Estamos presenciándolo con el Reformatorio. Y asistiremos de nuevo al mismo espectáculo con las Escuelas de Tiempo Libre. Ojo, estamos de acuerdo en que los recursos públicos no pueden asignarse “a dedo” simplemente por la trayectoria social de una entidad. Los principios de transparencia y objetividad son fundamentales. Pero a la hora de buscar colaboradores, la Administración debería tener en cuenta, como un punto importante del baremo, el valor social añadido de las entidades.

Intentando acampar sin mojarnos

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

No todo es de color de rosa en el Centro de Préstamo. El material de acampada (tiendas de campaña y pabellones) tienen la mayoría de ellos más de 20 años. Por lo cual el servicio que préstamo del material de acampada no es de buena calidad. A pesar de que intentamos arreglar lo mejor posible el material, el problema existe en la medida que no hay renovación de material de acampada y supone que muchas entidades al conocer las carencias no nos lo pidan.

Durante estos años la partida económica para mantenimiento, conservación y reparación del material del Centro de Préstamo se ha realizado a través de acuerdos, no todos los años, entre la CAI y el Servicio de Juventud. Es decir la CAI aportaba una partida y el Centro de Préstamo de acuerdo con los criterios de demanda que las entidades nos solicitaban comprábamos, con el visto bueno del Servicio de Juventud, materiales de imagen y sonido que por supuesto no llegaba a cubrir las necesidades de las asociaciones.

material acampada zaragozaTambién ha habido algunos años que esta partida económica aprobada en los presupuestos municipales del Ayuntamiento de Zaragoza no se ha ejecutado al 100 %. Esto ha supuesto como vemos en el cuadro siguiente que muchas entidades no hayan podido utilizar el Centro de Préstamo. Esperamos que en el año 2011, que se ha cambiado esta partida a otro capítulo económico podamos ejecutar al 100 % la partida económica y así poder cubrir la mayoría de las demandas de las asociaciones y a la vez invertir en materiales que necesitan por su estado renovarse.

Libres en el tiempo

Categoría : Educación en el Tiempo Libre

Vivimos en una sociedad en la que creemos que somos libres, e incluso lo defendemos como un bien supremo de nuestra democracia, pero nuestra libertad siempre esta supeditada a algo: a la libertad del otro, a las leyes, a la presión social, a los mecanismos de control, a las instituciones, a los mercados… todo un entramado que hace que no podamos decidir por nosotros mismos y que vayamos recorriendo paso a paso el camino que nos tienen preparado y nos marcan otros. Pocos son los jóvenes que deciden salirse de ese camino y explorar uno nuevo por su cuenta. Y estos pocos enseguida son estigmatizados por el resto, en definitiva esta es la sociedad que hemos construido y que con nuestras acciones diarias mantenemos, alimentamos y apoyamos.

Si hablamos del reparto del tiempo, tampoco podemos elegir que es lo que queremos hacer con nuestro espacio y momento vital. Ya que parte de ese tiempo lo tenemos que dedicar a las obligaciones: trabajo, estudios, cursillos, etc… otra parte a las necesidades biológicas que todos tenemos: comer, beber, dormir,… además lo tenemos que compaginar con todas las obligaciones de vivir en sociedad: tiempo para la familia, tiempo para la pareja, tiempo para las amistades, tiempo para… tras todo esto lo que nos queda es el Tiempo Libre. Son todos esos momentos en los que somos más libres para poder decidir que queremos hacer. Y en ese tiempo es en el que tenemos que conjugar las actividades de ocio, con las de ociosidad, con las de asociacionismo, con las de militancia, con las de voluntariado… al final la única forma de poder llevar una vida comprometida sin volverse loco es compaginándolas, y haciendo varias cosas en un mismo momento: ir al cine con los compañeros, quedar a tomar algo con la pareja o involucrarse, participar y asociarse con los amigos.

Actividad Villalina de asociación tiempo libre Juvelino

Actividad Villalina

Y de allí parte la Educación en el Tiempo Libre, el objetivo final es desde la metodología del juego, poder contribuir al desarrollo integral de todas las personas, ya sean niños, jóvenes o ancianos. Es importante ser conscientes de que estamos utilizando un tiempo valioso, por ello todas las acciones deben de responder a una acción planificada, que persiga unos objetivos educativos y con una metodologías previa, no se debe improvisar sobre la marcha. Como decía Dumazedier, cualquier actividad debe de cumplir la regla de las tres “d”: que sirva para divertirse, desarrollarse y descansar. Este es el potencial de las entidades juveniles que trabajamos en la Educación en el Tiempo Libre y creemos que hoy más que nunca somos un electo fundamental de la sociedad.

 

Es necesario que todos juntos pongamos en valor la Educación en el Tiempo Libre, debemos de ser los jóvenes y las entidades juveniles los primeros que seamos coherentes con nuestros modelos educativos, ya que no vale solo con decir las cosas, hay que integrarlas en la vida diaria, solo así aseguraremos una verdadera transformación de nuestro entorno. Somos plenamente conscientes de que en definitava son los poderes públicos los que deben de apoyar, no solo económicamente, a los jóvenes para poder continuar esta labor, que cubre las carencias socioeducativas de la educación formal, más centrada en la transmisión de conocimientos académicos, que en la formación de personas integras.

Actualmente se están dando cambios muy importantes en el ámbito de la Educación en el Tiempo Libre, tras la aprobación de las cualificaciones profesionales. En el caso concreto de Aragón además aún no hemos revisado el decreto de acampadas, que data del año 1997. Estamos convencidos de que desde entonces los jóvenes y la sociedad hemos cambiado, y que por ello quizás sea el momento de revisarlo. Otro caballo de batalla pendiente, es saber que pasará con las Escuelas de Tiempo Libre y con todos los monitores voluntarios que ya tenemos el título de monitor/director de actividades en el tiempo libre y como nos afectarán estas nuevas cualificaciones a la hora de desarrollar en el día a día nuestra labor voluntaria..

Con un futuro incierto y con todo esto sobre la mesa, es el momento de dar un puñetazo y comenzar a reivindicar, los jóvenes no somos el futuro, somos el presente. Aunque cada vez nos lo pongan más difícil.