Las cajas de ahorro aragonesas

Categoría : Economía social

Es preciso impulsar un nuevo modelo de cajas de ahorro más social y ético

El comportamiento ético brilla por su ausencia en las entidades bancarias que operan en Aragón, territorio en el que las cajas de ahorros continúan comportándose como auténticos bancos.

En los últimos tiempos, debido entre otras cuestiones a la profunda crisis y a las malas prácticas de las entidades financieras, está cobrando importancia la ‘Banca ética’. Acuciados por los especulativos negocios de las entidades financieras y por su comportamiento abusivo hacia los consumidores, la ciudadanía comienza a reclamar un giro en el negocio bancario tradicional. Quiere ser dueña de su dinero, saber qué hace con él su entidad financiera y asegurarse de que éste no va a parar a fines ilícitos. Además, los consumidores exigen un cambio en la forma de actuar de la Banca, que está comercializando masivamente productos tóxicos y cláusulas abusivas en sus contratos. Por el momento la ‘Banca Ética’ tiene poca repercusión pero su labor es necesaria. Es preciso que las entidades financieras tengan un comportamiento ético y, especialmente, que respeten los derechos de los ciudadanos.

adicaeLa Banca ética nace en Estados Unidos a mediados de la década de los 70 a causa del tráfico de armas –un ejemplo claro fue la guerra de Vietnam- y diversos escándalos financieros. Su objetivo primigenio es poner en práctica la idea de un banco colaborador como punto de encuentro entre los ahorradores que comparten la exigencia de una más que consciente y responsable gestión de su dinero y la iniciativa socio-económica que se inspira en los principios de un modelo de desarrollo humano y social sostenible.

En España puede decirse que esta labor, en general, venía siendo realizada por las cajas de ahorros desde su nacimiento en 1834. Tenían como principal misión fomentar el ahorro de las clases populares y evitar que los ahorros de los ciudadanos cayesen en manos de los especuladores. Desde entonces su bancarización –se han convertido en negocios con un clamoroso ánimo lucrativo- ha pervertido cualquier pequeño atisbo de crear unas entidades mínimamente sociales.

Durante los últimos años, las cajas de ahorro han funcionado como la peor versión de los bancos tradicionales, amparadas por una ‘obra social’ y un régimen de funcionamiento tenido por democrático pero totalmente manipulado. Así, las cajas han crecido sin una personalidad financiera propia que las distinguiese de los bancos, entrando en el juego de la especulación. Ahora están pagando las consecuencias y, desgraciadamente, nos las están haciendo pagar a los consumidores. Reestructurar las cajas puede terminar con la reorganización del mapa de cajas de ahorros. Es necesario que las cajas que sobrevivan a esta purga den un giro completo a su actuación en todos los ámbitos y comiencen a respetar a sus clientes, eliminando cláusulas y comisiones abusivas, poniendo fin a los embargos,…

adicaeLos préstamos sin condiciones a promotores y todo tipo de tinglados empresariales, y la concesión de préstamos y créditos abusivos a familias han sido el negocio que ha sustentado el crecimiento de las cajas de ahorros, hasta representar más del 50% de los activos de nuestro sistema financiero. De las más de 40.000 oficinas de entidades de crédito (instaladas sin responsabilidad y con el dinero de las capas populares), casi 25.000 pertenecen a las cajas de ahorros. Sin embargo, este desarrollo se ha concentrado en aquellas regiones donde floreció el ‘boom’ inmobiliario. Teniendo en cuenta su naturaleza, ADICAE considera que es un contrasentido que las cajas de ahorro hayan sido las campeonas en financiar este irresponsable negocio que tanto perjuicio está causando a nuestra economía y, mientras tanto, el sector industrial o determinadas zonas del territorio se desertizan económicamente.

Reconvertir las cajas en instituciones más sociales

El proceso de ‘bancarización’ de las cajas de ahorros de los últimos años, que las ha llevado a representar más del 50% del sistema financiero, ha homologado la operativa de bancos y cajas, oscureciendo el “rostro social” de éstas. Hay que aprovechar la crisis para reconvertir estas entidades en las “cajas de todos”, que acompañan a lo largo de su vida a las familias, sus clientes más fieles y numerosos, en todas sus necesidades cotidianas. Las cajas de ahorros tendrían que propiciar una cultura efectiva del ahorro, tan necesaria, por otro lado, en la economía de nuestro país y de la que se ha olvidado durante estos últimos años, endeudando a los consumidores. Este aspecto podría resumirse en ofrecer a cada cliente sólo los productos que realmente necesita y a los que, económicamente, puede acceder.

En líneas generales las cajas de ahorros deben apostar por acercar su obra social a la ciudadanía, democratizarse y mejorar la atención al usuario. Es inconcebible que, por un lado, gasten varios millones de euros al año en organizar exposiciones, galerías de arte o producciones audiovisuales… y, por otro lado, embarguen a decenas de miles de familias. Además la falta de transparencia de sus órganos de gobierno, excesivamente politizados y copados siempre por el mismo grupo de altos ejecutivos, no permiten una regeneración democrática de sus cúpulas de poder.

Hay que mejorar la atención al usuario

La innovación de productos y servicios debe pensar siempre en el beneficio de los consumidores y no, como se ha venido haciendo hasta ahora, al servicios exclusivo de su cuenta de resultados sin importar la forma de venta o la inclusión de cláusulas perjudiciales en los contratos. Es necesario que se identifiquen plenamente con su clientela, poniendo toda su estructura y sus medios de innovación al servicio del cliente. La renovación y optimización de los servicios de atención al cliente y el Defensor del Cliente –que, en la mayoría de las ocasiones, actúan como meros defensores de las entidades bancarias-, en conjunción y colaboración estrecha con las asociaciones de consumidores y usuarios, es una exigencia de futuro y un verdadero sello de distinción de los bancos.

La sociedad aragonesa, vigilante

Las prácticas abusivas de todo tipo que han sufrido los usuarios aragoneses –la CAI y Multicaja están denunciadas por ADICAE en la macrodemanda colectiva por cláusulas suelo e Ibercaja por comercializar swaps-, el acceso limitado al crédito que está ahogando nuestra economía y desarrollo territorial, el papel de la obra social en la corrección de los desequilibrios sociales o la reforma de los procesos electorales de las cajas, son objetivos básicos a impulsar con los que nace este colectivo de asociaciones aragonesas que irá ampliándose en los próximos días, en los que también se cerrará el calendario de actuaciones que llevará a cabo este colectivo, que nace con una clara visión de continuidad.

Toda esta situación ha llevado a varias entidades sociales a crear un colectivo de vigilancia de las cajas de ahorros aragonesas. Exigiendo un trato más justo a los clientes de las cajas de ahorros, una mayor democratización y participación social en los órganos de gestión y la forma de actuar de las cajas de nuestra Comunidad. Así es como se presentó esta primavera un nuevo colectivo social formado por diversas organizaciones ciudadanas preocupadas especialmente por la bancarización de las cajas de ahorros en Aragón. Un colectivo de organizaciones sociales compuesto inicialmente por AICAR-ADICAE, la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales, la Confederación de Asociaciones Vecinales de Aragón, la Asociación de Vecinos de Las Delicias, la Asociación de Vecinos de San José la Asociación de Madres Solas Familias Monomarentales (AMASOL), Cáritas, CC.OO-Aragón, la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ), OSTA y UGT-Aragón, pero que está abierto a la incorporación de nuevas organizaciones.

Los aragoneses no podemos conformarnos con un futuro modelo de cajas de ahorros en el que se repitan los errores anteriores y se soslayen las necesidades reales de los clientes y ciudadanos: otra forma de hacer las cosas en las actuales cajas de ahorros sí es posible. Los cambios y reformas deben serlo también para toda la sociedad.

Una alternativa

Categoría : Economía social

El proyecto Fiare de Banca Ética lleva desarrollándose desde el año 2003. Impulsado inicialmente por la Fundación Fiare desde Euskadi, es hoy una realidad en marcha que, a cierre de 2011, ha sido capaz de reunir ahorro por valor de más de 30 millones de euros, y ha concedido financiación a más de 150 proyectos sociales por un valor superior a los 27 millones de euros.

fiareFiare es un proyecto de alternativa económica que desarrolla la actividad de ahorro y crédito de una forma completamente distinta a la que se puede encontrar en las entidades financieras tradicionales. Pero es mucho más que eso. Es una propuesta de agregación ciudadana que se construye sobre la base de una extensa red de personas y organizaciones de la sociedad civil.

Hoy son más de trescientas las organizaciones promotoras que se han vinculado jurídicamente proyecto, a través de nueve redes territoriales y una sectorial, extendiéndose prácticamente por todo el territorio del estado. Es una red de redes que posee su mayor fortaleza en el intercambio de saberes, recursos y capacidades que, en un contexto cooperativo denso, ofrecen todas estas organizaciones promotoras y que ha hecho posible llegar al punto de sostenibilidad económica sin menoscabar su autonomía al no recurrir a inversores empresariales o institucionales. Su base social la completan más de dos mil quinientas personas que han suscrito participaciones sociales por valor cercano a los tres millones de euros en todo el estado.

Fiare es alternativa económica porque es una iniciativa de carácter esencialmente no lucrativo, al no contar en su estructura de propiedad con inversores que acuden al proyecto movidos por el retorno económico en interés propio. Los niveles salariales se encuentran asimismo en los límites habituales de las empresas de la economía solidaria, limitando actualmente el ratio de su escala a 1:2. La operativa financiera muestra asimismo importantes elementos de alternativa, entre los que cabe destacar:

  • La restricción de los ámbitos de financiación al apoyo mediante el crédito de proyectos de regeneración social. En concreto, proyectos orientados a la lucha contra la exclusión, la cooperación al desarrollo, la agroecología y el trabajo cultural por la transformación en valores.
  • Un información transparente de todo el circuito del dinero, ofreciendo en su web (www.proyectofiare.com) el listado completo de proyectos financiados
  • Productos de ahorro que ofrecen la posibilidad de dirigir el interés generado hacia la intermediación financiera de personas y organizaciones especialmente vulnerables, que no pueden obtener el reconocimiento a su derecho al crédito en la banca tradicional.

Más allá de la operativa financiera, la propia estructura social de Fiare busca una participación intensa de la base social, articulándose en grupos locales y redes territoriales que buscan mantener a las personas y organizaciones pegadas al proyecto.

El Eje cultural y el Eje económico: transformar valores

Fiare entiende que una de las claves para su desarrollo es afrontar un trabajo cultural intenso que trate de mostrar la gran importancia que tiene hoy en día generar en nuestras sociedades del Norte otros modos de hacer economía que impliquen de manera directa a la ciudadanía, como agentes activos y responsables en la construcción de sociedades justas. El proyecto Fiare pretende precisamente canalizar esa participación hacia la consolidación de alternativas (en el ámbito financiero en este caso).

Nos propone, por lo tanto, mucho más que “ser clientes”, dar un paso más, entendiendo que no es suficiente con declarar la necesidad de hacernos conscientes y asumir las consecuencias de nuestras opciones de consumo. Es imprescindible asimismo contribuir a generar proyectos de acción colectiva que canalicen la indignación y desencadenen gérmenes de alternativa que vayan desarrollándose a medida que más y más personas y organizaciones se incorporan al proyecto. La dinámica de desarrollo y la propia lógica de construcción del Proyecto Fiare responden precisamente a esa estrategia, en la que el trabajo cultural, de intercambio de saberes y recursos resulta de gran valor.

Claves para la sostenibilidad

Son muy variadas las formas de participar activamente en la construcción de Fiare. Al tratarse de un proyecto de contenido esencialmente económico, existen una serie de condicionantes para su sostenibilidad que surgen precisamente de esa actividad económica. En estos momentos, el más importante es el reforzamiento del tejido social vinculado al proyecto, tanto desde el punto de vista organizacional como personal. El volumen de capital social que Fiare posea es una condición crítica para sus posibilidades de sostenibilidad a futuro. Por eso, suscribir participaciones (desde un mínimo de 300€ para personas físicas y 600€ para organizaciones sociales) es una de las maneras en las que claramente se está apoyando al proyecto.

fiare barcelonaEsta suscripción de capital integra a la persona o entidad socia en el mismo corazón del proyecto, y su participación puede desde ese punto desarrollarse de diversas maneras. Una muy importante por la propia estrategia de articulación de Fiare es la participación en la consolidación de grupos locales de personas socias. Son grupos voluntarios que dinamizan la implantación del proyecto, especialmente su dimensión cultural, en un entorno determinado y constituyen uno de los elementos más innovadores y dinámicos de Fiare. Tenemos ya más de treinta grupos locales activos y en noviembre de 2010 reunimos en Durango (Bizkaia) a más de cien representantes de estos grupos.

Encuentro de representantes de grupos locales

Trabajar como cliente de ahorro, especialmente con aquellos productos en los que la cesión de intereses permite a Fiare afrontar actividad de crédito en contextos de alta vulnerabilidad, es otra de las formas de participar. Este producto de ahorro, que llamamos libreta redes, es suscrito hoy en día por una de cada cuatro personas ahorradoras y supone una herramienta de gran valor social para el conjunto del proyecto.

Finalmente, merece la pena recordar que Fiare no crece en el sentido más capitalista del término. No se implanta con fuertes inversiones, ni desarrolla una estrategia de marketing orientada a ese crecimiento. Fiare se va implantando mediante una estrategia de círculos concéntricos, sobre la base de la legitimidad que le otorga la prescripción positiva que del proyecto hacen las personas y organizaciones implicadas. Dar a conocer Fiare, es una aportación muchas veces intangible, pero vital para su consolidación.

Un banco donde cuenta lago más que el dinero

Categoría : Economía social

Existen profesionales del dinero que pueden darnos la seguridad necesaria para nuestros ahorros y los servicios bancarios necesarios, porque cumplen con todas las regulaciones en materia financiera y porque su actividad está supervisada por las organizaciones competentes.

Pero, además, nos aseguran que nuestro dinero va a trabajar también para el impulso de organizaciones y empresas que desarrollan servicios y productos sostenibles y que necesitan un banco que les financie. Son profesionales de la transparencia y el uso consciente del dinero.

banca sostenibleÉsta es la propuesta novedosa de la banca ética, también llamada sostenible o responsable. La banca ética busca dar respuesta a aquellas personas y organizaciones que quieren incorporar en sus decisiones económicas su forma de ver el mundo. Por ello, realizan un ejercicio de responsabilidad al elegir una entidad acorde con sus valores, a la que exigen asimismo la responsabilidad de invertir su dinero en proyectos y empresas que promueven un desarrollo sostenible, y de contarlo de forma transparente.

El ahorro responsable viene a ser la otra cara de la moneda del consumo responsable: ¿cómo utilizo de forma coherente el dinero que no destino al consumo? Una pregunta que lleva, irremediablemente, a otra: ¿qué hace mi banco o caja con mis ahorros? Es la cuarta pregunta.

Ante una decisión de inversión o de ahorro, lo habitual es formularse tres preguntas básicas: qué seguridad, qué rentabilidad y qué liquidez me ofrece un producto comercializado por una entidad financiera. Son preguntas que se plantean desde el propio interés legítimo. La reflexión y los pensamientos necesarios para responder a estos interrogantes deberían, por tanto, tener en cuenta únicamente la situación personal y el beneficio propio. Sin embargo, existe una cuarta pregunta a la hora de adoptar decisiones financieras, que incorpora en la reflexión una dimensión más amplia y que implica el interés general.

Dar respuesta a esa cuarta pregunta implica un ejercicio de transparencia por parte de la entidad hacia sus clientes. En ese sentido, Triodos Bank informa de manera transparente.

triodos bank

LA FINANCIACIÓN

A la hora de analizar una propuesta de financiación, Triodos Bank tiene en cuenta no sólo la viabilidad económica del proyecto o la empresa, sino también la repercusión social y medioambiental de su actividad. Esta triple aproximación que tiene en cuenta a las personas, el impacto medioambiental y la rentabilidad se refleja en el nombre Triodos, derivado de la expresión griega tri hodos: “triple vía”.

INDEPENDENCIA

Triodos Bank tiene una misión:

  • Contribuir a una sociedad que fomente la calidad de vida y se centre en la dignidad humana.
  • Facilitar a personas, empresas y organizaciones un uso responsable del dinero y fomentar con ello un desarrollo sostenible.
  • Proporcionar a nuestros clientes unos productos financieros sostenibles y un servicio de calidad.

Entre el fraude y la esperanza

Categoría : Economía social

El último ciclo económico y la actual dinámica financiera nos han abocado a una especie de capitalismo senil, donde el rey va más desnudo que nunca, los mercados se han desbocado del todo y todo es tal como parece. La crónica de un fraude a plena luz del día: dónde la crisis la paga quien no lo ha provocado y quien la ha provocado sigue acumulando beneficios ingentes, cuando no indecentes.

La lista, revisitada, es particularmente larga en un período sumamente corto: abanico de recortes, reformas que elevan a rango constitucional el dogma neoliberal de la obsesión por el déficit, pago propio de facturas ajenas que hipotecan el futuro colectivo, ataques impunes a la deuda soberana que enriquecen a los tiburones de siempre o rescates bancarios y burbujas especulativas resueltas con los peores recortes antisociales desde el final de la dictadura. Vandalismo de mercado libre: como si nunca antes, tan pocos hubieran robado tanto a tantos. Y en tan poco tiempo.

coop57 aragonLa radiografía y el balance social no dejan a penas margen: 5 millones de parados, más de 9 millones de pobres y 350.000 familias amenazas con el desahucio hipotecario. Y aún así, se antoja, en una crisis que no será corto, un fin de ciclo. Un fin de modelo. La actual política económica de contención, recortes y austeridad no anuncia precisamente la reactivación. Y eso, que la contabilidad de la crisis es bien tramposa. Entre 2010 y 2013 los recortes de derechos sociales conseguidos tras años banca obtuvo beneficios de 15.000 millones de euros y las empresas del Ibex35 beneficios netos por valor de 47.000 millones de euros. Desde que arrancara la crisis en otoño de 2007, la banca, autora confesa pero impune de la trastienda de esta crisis, ha acumulado ya 66.111 millones en ganancias. ¿Quién paga la crisis?

Tiempos de crisis, claro. Pero, al mismo tiempo y en paralelo, de surgimiento de imprescindibles alternativas que nos hagan avanzar hacia otro modelo de desarrollo económico y social. Antes, también hay respuestas a recortes que nos quieren vender cómo técnicamente inevitables, aunque sean socialmente inasumibles. Decía Einstein que “lo más inútil es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”. Y finalmente, delegar al zorro el cuidar de las gallinas siempre es una locura insensata. Es el riesgo que corremos. Que quién hizo al enfermo nos venda ahora el hospital. Privado, por supuesto. Hasta Paul Krugman, Nobel de Economia, ha tildado a Wall Street de “fuerza destructiva en política y economía”.

Contra ello, lo sucedido en Islandia –dónde se niegan a pagar deudas privadas, procesan banqueros, juzgan gobiernos y la vida continúa– opera como un espejo fértil donde reflejarse: lo necesario hoy es seguir habilitando alternativas que nos permitan habitar el futuro. Si el objetivo es avanzar hacia la transformación social y la emancipación colectiva. Se trata, al fin y al cabo, que su mundo imposible no sea posible ni en nuestro nombre ni con nuestro dinero. Instalados en el absurdo, cabe recordar porque hablamos de capitalismo senil. Cada día mueren 24.000 personas de hambre en un mundo donde 3.500 millones de personas viven en la pobreza. Sólo el 4% del gasto militar mundial anual, el 1’3% de lo que ingresan los multimillonarias del mundo cada ejercicio o el 1’08% del rescate global de la banca serviría para erradicar tres veces, tres, el hambre en el mundo.

servicios financieros coop57Es tiempo, pues, de resolver la crisis desde el propio tejido social. En esto, precisamente, estamos empeñados desde Coop57. Dejar atrás, por superación social, un modelo financiero perverso; dejar inútiles, por obsoletos, los mecanismos especulativos de la economía-mundo; desecar y hacer pasar a la historia, por justicia social, los tiempos de tanta infamia.

En el ejercicio de la práctica de la libertad, de nuestra responsabilidad personal y colectiva, lo más necesario hoy es seguir construyendo alternativas sólidas y solidarias. En la certeza, constante histórica, que no habrá otro mundo posible –ecuánime, solidario, sostenible– sin otra economía imprescindible. En este sentido, la economia social y solidaria avanza hace décadas en la edificación de un modelo postcapitalista que nos haga avanzar hacia la democracia económica y social. Vale ya de especulación, de economías de casino, de reventar países enteros.

Más todavía cuando en materia financiera, la reciente bancarización de las cajas y el drástico cierre crediticio han contribuido al estancamiento económico, a niveles históricos de paro y precariedad y al auge de las desigualdades sociales. Mucho trabajo, pues, en un tiempo y un espacio dónde la ofensiva neoliberal ha dejado un páramo: páramo que es a la vez tierra arrasada y oportunidad. Oportunidad real, desde el antiguo compromiso, de saber que disponemos de la opción, seguramente del derecho y el deber, de construir otro modelo socioeconómico basado en la cooperación. De avanzar hacia la democracia social y económica y asentar las bases solidarias que la hagan duradera.

Quizás por eso, hace bien poco, el filósofo Slavoj Zizek sostenía que hoy –ahora y aquí y más que nunca– estamos obligados a vivir como si ya fuéramos libres. Que hace falta seguir rechazando, obstinadamente, un (des)orden insoportable y que hace falta salir de la trampa de aferrarse al capitalismo tardío como único modelo incuestionable. A resguardo en un futuro común, seguimos mirando atrás para poder seguir adelante. Mientras aquello denominado ‘sistema’ pretende ignorar el alcance de nuestra memoria. Motivo por el cual rehúyen la obviedad que no serán tres décadas de neoliberalismo las que nos hagan desistir de seguir comprometidos, más comprometidos que nunca, con la justicia social, la sostenibilidad ambiental y el viejo sueño de la igualdad de las personas. Porque lo utópico, lo realmente ucrónico, es pensar que podemos seguir así.

Economía solidaria: hacia un uso más responsable del dinero

Categoría : Economía social

¿Qué es el dinero?

El dinero, en sí mismo, no es algo bueno ni malo. Es tan solo un medio que nos sirve para organizar nuestra economía. Se trata de un medio de cambio, una unidad de valor, para poder intercambiar cosas, objetos, servicios… El sistema capitalista ha puesto al dinero en el centro, ha pasado a ser el fin en lugar del medio. El dinero es solo un papel, sin embargo, mucha gente muere por él.

Así pues, lo más importante es el uso que hacemos del dinero. No da igual que compremos una determinada marca de pantalones en vez de otra, porque tiene una serie de consecuencias que favorecen a unos y perjudican a otros. Pensamos que debemos ser consumidores críticos y responsables en nuestras compras, y también debemos serlo con el lugar que elegimos para guardar nuestro dinero.

¿Qué hacen los bancos y cajas de ahorro con nuestro dinero?

Un banco es una entidad privada que busca el mayor rendimiento financiero tanto para sus accionistas como para sus ahorradores. El afán por la “superrentabilidad” ha provocado que el dinero se mueva por el mundo a una velocidad de vértigo. En los últimos años, el crecimiento de las nuevas tecnologías ha provocado que el 90% del intercambio de dinero se haga por vía electrónica.

Si nos preguntamos cuáles son las inversiones más rentables, veremos que es perfectamente posible que la industria del armamento o las actividades de explotación que arruinan ecosistemas enteros estén recibiendo recursos financieros precisamente del dinero de nuestras inversiones.

Además, observando la historia de las cajas de ahorro, entidades que surgieron para facilitar el crédito a las personas con más dificultades económicas, nos percataremos de que se ha producido un fenómeno de “bancarización” de éstas. Han entrado en un juego cuyas reglas marcan los poderosos, y en el intento de no desaparecer del mercado, han aplicado políticas que primaban únicamente la rentabilidad social, al margen de sus negativas consecuencias sociales y medioambientales.

La Campaña Finanzas Éticas (FFEE)

Cada vez somos más las personas que nos preocupamos por dónde depositamos nuestro dinero. No nos importa tanto la rentabilidad económica, sino que buscamos la rentabilidad social y medio ambiental. Debemos comenzar a ser más coherentes con nuestras ideas, no tiene sentido que luchemos por la paz y la solidaridad y tengamos nuestros ahorros en una entidad que financia un conflicto armado.

setem campaña finanzas eticasDesde Setem, y con la colaboración de otras organizaciones, se han realizado diversas investigaciones para conocer dónde invierten nuestros ahorros, y hemos salido a la calle para denunciar determinadas prácticas de crédito e inversión de las entidades financieras. Así por ejemplo, BBVA y Santander han sido entidades denunciadas públicamente por sus inversiones en el negocio armamentístico.

La Campaña FFEE, a la vez que denuncia la responsabilidad del capital financiero en las vulneraciones de derechos humanos que se dan en muchos lugares, da apoyo a las iniciativas de banca ética y finanzas alternativas que están floreciendo por todo el mundo. Todas ellas con la transparencia como principio fundamental y con el objetivo de humanizar la economía poniendo el dinero al servicio de las personas.

La economía solidaria

Existe otra forma de hacer economía, y desde cada vez más asociaciones, colectivos, y organizaciones, se están cambiando las prioridades anteponiendo las personas al dinero. La economía solidaria trabaja para acabar con la injustica y la desigualdad que hemos generado en nuestra sociedad. Su objetivo es romper el círculo de poder y dominación en el que nos encierra y condena el afán desmedido de tener, de acumular riquezas.

La economía solidaria abarca muchos ámbitos, no se refiere solo a las finanzas. Hay muchas cosas que podemos hacer, únicamente necesitamos ganas y creatividad. En tiempos de crisis la creatividad se dispara, y un montón de iniciativas están surgiendo desde grupos de personas que quieren transformar la realidad.

La ciudad se llena de mercadillos de trueque, bancos de tiempo, monedas sociales, comunidades autofinanciadas, cooperativas,…y aunque parezcan pequeñas cosas, cambian nuestra forma de relacionarnos, y en consecuencia, pueden cambiar el mundo.

Cambiamos Zaragoza desde el arte

Categoría : Asociacionismo y Participación

En el proyecto de este año +participación +Ziudad, el Consejo de la Juventud de Zaragoza, ha querido seguir promoviendo la participación de los jóvenes en la vida social, económica, política y cultural de la ciudad, como siempre, de una manera proactiva y favoreciendo la transformación de aquellos aspectos de la realidad que no nos gustan y por lo que hoy más que nunca hay que luchar.

Una de las vías imprescindibles para hacerlo es la cultura, en todas sus formas de expresión. Hemos querido que los jóvenes pudieran expresarse a través de la escritura con un relato o un guion para un corto, para aquellos que les motiva la creación audiovisual, y un comic. También hemos contemplado la expresión en imágenes, a través de una cámara fotográfica. Para poder facilitar todas estas manifestaciones artísticas, hemos organizado varios concursos en los que hemos querido que los jóvenes nos contaran como ven y viven Zaragoza e ideas para mejorarla; y es que creemos que los jóvenes podemos decir y nos deben dejar tener voz.

concurso artístico expresarteTampoco hemos dejado de lado, nuevas formas de expresión como es el micro-relato, una manera de contar vinculada a las nuevas redes sociales; y los videojuegos….

Hemos colaborado con asociaciones y escuelas que trabajan con gente joven, como ha sido la Escuela de Cine Un perro Andaluz, la Asociación de comics Malavida, La Real Sociedad de Fotografía, TRINIT, para el concurso de videojuegos y La Pantera Rossa y Cálamo como librerías colaboradoras en el caso de los relatos.

Otra de las iniciativas que hemos podido realizar y que venían contempladas en el proyecto de este año, ha sido una Muestra de Danza, que se realizó el 14 de diciembre en la Sala Polivalente del Túnel de Oliver. Considerando la danza, como forma de expresión a través del cuerpo, organizamos este evento no como una mera muestra, sino como un proceso participativo e inclusivo. Para poder dar luz a este proyecto, contamos con la colaboración y presencia activa de Enacción Danza, Asociación Aragonesa de Danzaterapia, Dance & Style y Change Crew, de la Casa de Juventud Casco Viejo.

Y es que este año, hemos querido ampliar nuestros horizontes y hemos intentado llegar a otros espacios donde se mueve gente joven y a los que no llegábamos normalmente, por lo que hemos y seguimos creando redes de colaboración con asociaciones y escuelas que promueven la expresión artística en sus múltiples formas, en el caso de Expresarte, pero también en el resto de acciones del proyecto. ¡Hoy más que nunca hay que juntarse!

Desde el Consejo de la Juventud de Zaragoza, hemos querido dar prioridad al proceso participativo, de intercambio de experiencias entre jóvenes y el aprendizaje, y no tanto el resultado.

Otra economía es posible

Categoría : Economía social

El actual sistema económico está en crisis y, por ende, nosotros estamos en crisis. Hace ya unos años que nos hemos instalado en un escenario en el que aumenta el desempleo y se extiende la pobreza y la miseria: alrededor de una cuarta parte de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Sobran empresas y sobran trabajadores, de modo que tenemos em-presas sin producir y trabajadores sin trabajar.

No se puede decir que en este tiempo se haya caído el capitalismo, si bien la profunda crisis lo ha hecho tambalear. Es un gigante demasiado grande para caer. Lo que está claro es quién ha pagado y sigue pagando los platos rotos de la crisis: familias desahuciadas, parados de edad avanzada y jubilados, jóvenes obligados a marcharse de su país, inmigrantes con contratos precarios, mujeres con dificultad para conciliar su vida familiar, pequeños y falsos autónomos…

economía socialCualquier análisis de la situación actual, y del funcionamiento de la economía, concluiría que nuestro mundo es un mundo en el que están confluyendo varias crisis en un mismo momento:

La crisis más grave de todas ellas es la crisis alimentaria. Es la que más vidas humanas destruye: alrededor de 60.000 personas mueren diariamente de hambre. Estamos viviendo en un “Planeta de gordos y hambrientos”. Unos demasiado, y otros demasiado poco.

Una crisis energético-ecológica. Si los 6.600 millones de personas que pueblan el planeta quisieran consumir el mismo papel, madera, agua, minerales, petróleo,… que consumimos los 1.200 millones de privilegiados del primer mundo necesitaríamos tres planetas Tierra.

La crisis financiera y especulativa. Provocada por una perversión de la concepción del dinero, la absoluta liberación del mercado de capitales y una brutal especulación mobiliaria e inmobiliaria. Sin olvidar la ola de privatizaciones que desnuda y prostituye la capacidad de intervención del sector público para corregir las desigualdades económicas y sociales.
 

¿Es posible otra economía?

 
La respuesta es sí, y ya existen experiencias, aunque insuficientes, que nos dibujan el camino a seguir (en este número del boletín A ixena! analizaremos algunas):

  1. Comprensión de la crisis como ocasión para repensar nuestro modelo de desarrollo y bien-estar, como tiempo de esperanzas y alternativas. Son las llamadas a largo plazo: nuevo modelo económico, reducción del consumo, decreci-miento, etc.
  2. Poner en juego la conciencia moral-social y la búsqueda de nuevos modelos de persona y de sociedad guiados por una actitud solidaria donde las necesidades de las personas se sitúen por encima del capital. Son las llamadas a medio-corto plazo: redistribución de la renta, banca ética, consumo justo y responsable, responsabilidad social, bien común, etc.

Esto plantea una revolución moral frente la actual concepción capitalista en la comprensión del mundo y sus problemas. Sólo así construiremos otra economía, que además de posible, es más necesaria que nunca.